Verán. Antes de juzgarme, recuerden que soy escritora, casi una ermitaña. Tengo nueve años encerrada en mi habitación llenando hojas en blanco y sangrando los dedos con el teclado. Mis trabajos y proyectos académicos son a la distancia. Si socializo es porque mis amores vienen a mi casa a verme y siempre con un buen tequila. Se me complica eso de conocer hombres. Tengo ya 45 años. Y no es que sienta que me hace falta un hombre y sí sé disfrutar mi soltería, la amo, de hecho, pero siempre es lindo tener a una persona «especial» en tu vida o, por lo menos, alguien con quien coger. Y soy curiosa, muy curiosa…
Mi estafa de amor en línea
#yoconfieso
