Aquella mañana, desperté sola en una cama ajena, sin recordar, bien a bien, dónde estaba y por qué me encontraba, además, totalmente desnuda… Me incorporé, difícilmente, con un terrible dolor de cabeza, náuseas y mucha confusión. Tomé toda mi ropa regada por el suelo de esa recámara desconocida para mí, me vestí y, con temor, abrí la puerta y salí…
leer MásHipersexualidad. Enfermedad Promiscua.
#yoconfieso
