La noche parece tranquila, llueve un poco, pero es una lluvia que pega en las mejillas y refresca, te hace sentir nostálgico; las nubes cubren totalmente el cielo de un tono gris. La luz de la luna ayuda a mi andar, acompañada de elegantes farolas de luz amarillenta; el pavimento hecho con piedras que sobresalen. Camino por una calle que me recuerda a lo molesto que es pasar por aquí con el auto, brincas y brincas por las piedras pero, hoy, mi vista es preciosa.
Rosas rotas
Talento emergente de Terror
